La gestión de la tecnología y de la innovación incluye todas aquellas habilidades y
actividades que permiten a una organización mejorar su desempeño. La estrategia
tecnológica comprende un ciclo continuo mediante el cual la empresa conoce sus
propias capacidades y aprende a desarrollarlas con éxito,  entendiendo mejor su
entorno como un sistema abierto del que se fortalece interactuando en redes de
colaboración con proveedores, usuarios, socios e incluso competidores,
multiplicando su potencial de interacción tecnológica y elevando su competitividad.